sábado, 18 de diciembre de 2010
Sonríe.
viernes, 10 de diciembre de 2010
De cabeza
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domingo, 28 de noviembre de 2010
Mi castillo sin murallas.
Adoro sentir con la planta de mis pies las distintas texturas de toda la casa. Sentirlos libres.
No necesito estar correctamente vestida.Me encanta estar sólo con ese inmenso pullover negro de manga larga que mi padre nunca se pone y que es tan calentito. Ese que me queda bailando y que me tapa hasta donde nacen los muslos.
En mi casa puedo correr por los pasillos, saltar y hacer estupideces esté donde esté y sea la hora que sea. La única regla es ser tú mismo.
Estar en mi habitación y ponerle caras al espejo.
Retorcerme. Tirarme en la cama y dejar la cabeza colgando por un lado con todo el pelo en el suelo mientras en lo que pienso en mis cosas, me baja la sangre a la cabeza y me vuelvo del color de las granadas.
Mi cama me recibe bien a cualquier hora. Ya sean las 15:00, sean las 06:12 de la mañana.
Puedo beber café cuando me lo pida el cuerpo o cuando se lo pida yo. Tirar una manta y una almohada en el balcón y tener para dormir de techo las estrellas. Dormir en la azotea si necesito más espacio y un techo más amplio.
Mirar como se estampan las gotas contra el suelo y el cristal de la puerta del balcón como pequeñas kamikazes cuando llueve.
Tirarme en el suelo del balcón cuando hace Sol y dormir hasta que se despida.
Cenar en la terraza con el olor a carbón.
Poner la música más que alta y repartir aspirinas a los vecinos.
Jugar con mi perro hasta cansarme.
Hacer concursos con mis hermanos. Hacer roscas (palomitas) y tirarnos en la alfombra o en los sillones y hacernos una sesión de cine.
Puedo enfadarme, gritar y hacer escándalo.
Puedo guardar como oro en paño el silencio.
Llorar hasta la saciedad y reír hasta dolerme la cabeza y las costillas.
Puedo decir unas 50 frases sin sentido seguidas y que me contesten a todas con más de lo mismo.
Puedo bailar y tirarme por los suelos mientras canto canciones que nadie escucha.
Puedo subirme a una manta en el suelo y hacer carreras por el pasillo.
Tirar todas las cosas de la habitación cuando me plazca el caos y ordenarlas cuando lo necesite.
Enfadarme con mis padres o con mis hermanos y volver a hablar con ellos a la media hora. Reír y llorar.
Puedo hacer casi cualquier cosa.
Pero lo mejor de todo es que haga lo que haga, lo hago siendo simplemente yo.
No hay máscaras ni mentiras.
No hay verdades a medias.
No hay roles y pocos son los deberes.
Sólo hay gente que te quiere por ser como eres.
Sólo cosas tuyas y de todos.
Sólo monotonía e individuos educados para romperla.
Aquellos que me quieren por lo que soy. Con los que nada me limita a ser como quiera.
domingo, 21 de noviembre de 2010
Con ganas
Bastará con hacer pequeños cambios.
Perfeccionar lo planeado.
No subestimes el poder de la voluntad y el ingenio.
Unidos pueden llegar a ser la pieza clave del mecanismo.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Ojos de cielo.
Aquellos que se pasan la eternidad rondando el cielo de los tuyos.
No soy más que palabras
que vuelan hasta tu oído
transportando mis entrañas.
Más que temblores o cosquillas.
No soy más de lo que aparento
ni menos de lo que esperas.
No soy tu solución.
Ni la de nadie.
Soy otra nota en tu guitarra.
Soy uno más de tus suspiros.
Soy un quizás,
soy un tal vez,
soy un siempre
desconocido.
Soy una caja de sorpresas,
soy la punta de un alfiler.
Soy la tormenta y soy la calma.
Soy el sonrojo de tu tez.
La calidez de tus manos.
La humedad de tu boca.
Soy el mar, y soy la roca.
Soy todo a la vez.
miércoles, 27 de octubre de 2010
Para levantarse con buen pie,

Y seguir subiendo peldaños en la escalera de tus días.
Las cosas irán mejor, porque aunque a veces se me olvide,
Ya lo hacen.
"Si te das por vencido en invierno, te perderás la
primavera, el verano y el otoño".
miércoles, 20 de octubre de 2010
Demoledor
No son mariposas precisamente lo que te nace del estómago. Sino náuseas.
Cuando introduces tus dedos en la aorta, lo único que eres capaz de sentir,
es como tu cuerpo se retuerce a medida que el olor se adentra en tu tráquea.
Y sientes como la bilis hace puenting dentro de ti. Cómo sube y baja mientras tu indagas en el romanticismo del momento.
Tú eliges como ver las cosas. Como percibirlas, sentirlas o nombrarlas.
También decides cambiar de parecer.
Lo cierto es, que ya nadie sabe qué es cierto.
Qué no.
sábado, 16 de octubre de 2010
Entre alientos
sábado, 2 de octubre de 2010
Y se escucha en la radio:
De quererte sin quererlo.
De encontrarte de repente.
De no verte nunca más.
Miedo - M Clan.
Momentos preciados.
Y recuerdos por cada rincón, recuerdos felices.
Sonrisas... y silencios.
Aunque las sonrisas los aventajen por muy poco.
Si no hay coherencia, ata tú los cabos.
Porque yo hoy no quiero pensar,
Escríbeme con amor, deséame lo mejor.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Y bueno...
Hace tan solo unos minutos tenía los oídos llenos de los berridos de mis hermanos. Para mi desgracia, no basta con que todos en esta casa tengamos un tono de voz elevado (estruendoso en ocaciones) y un temperamento altamente inflamable. No. También tengo que estar sin puerta para poder disfrutar mejor de los espectáculos. ¿Qué como puedo estar sin puerta en mi habitación? ¿Que si así no tengo intimidad? Bueno... en casa nunca tenemos por costumbre cerrar las puertas. Siempre están casi todas las puertas de la casa abiertas, y eso en cierta manera nos hace sentir que no tenemos nada que esconder. Pero, qué cierto es ese dicho que dice que la confianza da asco. Mis hermanos (4 hermanos:3 hermanas y un hermano) -todos menores- no son "confianzudos", pero sí pesados con ganas. Y escandalosos, casi tanto como yo. Y este es uno de los momentos en los que me encantaría llenarles la boca a cada uno con calcetines. Sería bastante grato no escucharles gritar, discutir y reír incansaaaaaaaaaaaaaaablemente mientras intento relajarme y desconectar.
Bueno, lo de la puerta. Digamos que otro dicho que se cumple a rajatabla en mi casa es el de "en casa del herrero, cuchara de palo". Y es que mi padre se dedica a la construcción, y mi casa lleva casi un año esperando a terminar las reformas. El baño de la planta de arriba está a medio, falta pintar algunas cosas, arreglar la terraza, yo no tengo puerta, la de mis hermanos pequeños (8 y 10 años) cuando se cierra se tranca, y sí, está guay en realidad encerrarlos durante un rato,pero es latoso luego de abrir. Mi madre, como buen miembro de la familia, también lo cumple rígidamente. Digamos que es muy polifacética ( a veces me gusta pensar que me parezco a ella en eso), ha sido durante mucho tiempo costurera, agente inmobiliaria y masajista. Y para todo ello ha tenido que estudiar durante mucho. Digamos que esas pueden ser sus ocupaciones oficiales más llamativas pero la verdad es que hace absolutamente de todo. ¡La cuestión! Que, mi casa está siempre llena de ropa pero no es que toda esté totalmente arreglada y vayamos todos siempre como un pincel.Tampoco recibimos masajes todos los días, desgraciadamente. Supongo que todo eso se debe a que cuando estamos en casa, en la comodidad del hogar, lo menos que apetece es hacer lo que tenemos que hacer por obligación todos los días. Realmente, no nos apetece hacer nada.
Y aquí me hallo, sin puerta, la cama llena de ropa, la habitación hecha un total y absurdo caos y yo como si nada escribiendo ideas absurdas sobre refranes y aplicándolos a mi vida.
Me gustaría escribir algo más interesante. Algo profundo y pintarlo de cálidas metáforas para hacer que quien me lea se sienta menos solo con mis palabras. Para hacer sonreír, reír, incluso llorar si hiciera falta. Pero hoy prefiero ser clara y limitarme a darle ese gusto real a mi vida, ese que algunas veces pierde por culpa de mis ensoñaciones.
Ah sí, ultimamente estoy algo bipolar. No sé, no lo comprendo muy bien del todo, pero son altibajos que achaco al cambio de rutina y a las nuevas experiencias ( a alguien hay que echarle la culpa ¿no?). En clase, o estoy sumergida en la explicación de los profes y me motivo muchísimo, o me siento mal y no puedo concentrarme en absoluto. Y me ocurre lo mismo con los tíos. A lo mejor un día uno me llama mucho la atención y me parece tierno y encantador y al día siguiente me da lo mismo. Otras me parecen bordes, y luego de repente, se les enciende la luz y pueden ser dulces o pueden llegar a encender mis sentidos.Otras, me limito a pensar que son gilipollas, y yo con ellos por haber pensado que podrían llegar a ser toda esa sarta de halagos. El mundo de la psique masculina... es muy extraño e inhóspito.
Aunque ultimamente tenga las hormonas revolucionadas, y ellas también sufran altibajos hoy he podido descubrir que... hay de todo. Que no todos los tíos tienen los mismos defectos aunque muchos de ellos tengan defectos comunes. Unos entienden mejor a las tías y otros prefieren entenderse mejor a sí mismos. Y citaría ahora algo que me dijo hace un rato un amigo, algo así como que cuando estás con alguien quieres que esa persona esté bien contigo, y por ello te preocupas en atender sus necesidades, en hacer lo posible porque esa persona se sienta bien. En aprender de ella, esforzarte por entenderla y por hacerle el menos daño posible. Y definitivamente hay tíos que eso no lo tienen subrayado en su diccionario. Que lo que les importa realmente es satisfacer sus propias necesidades y por ello acaban haciendo daño a las personas que están a su alrededor, y más en concreto a las que se preocupan por ellos.
Bueno, cada cual acabará siendo como le moldeen las circunstancias.
A vivir pues.
lunes, 6 de septiembre de 2010
Revoltijo
domingo, 8 de agosto de 2010
No estoy fuera de cobertura
El Universo sabe que mi corazón sigue latiendo, que se sorprende todos los días. Que se me encoge un poco, cada mañana. Qué crece más y más.
Que no me olvido de nadie y que estoy conociendo a todo el mundo.
Que quizás estoy empezando a creer, en lo que nunca creí que podría creer .
Porque aún estoy en Münster.
miércoles, 7 de julio de 2010
Dedícatelo

viernes, 25 de junio de 2010
Ascuas
miércoles, 16 de junio de 2010
Calm

PD: La imagen es mía, privilegios de la azotea.
viernes, 4 de junio de 2010
sábado, 22 de mayo de 2010
Habitación individual

lunes, 12 de abril de 2010
Aventuras.

No hay nadie en casa.
sábado, 10 de abril de 2010
Frío el ambiente.
Los corazones desolados ya corretean por todas partes.
Al creador de los cielos se le ha gastado el azul.
Pareciera, que sólo le quedase gris: ese blanco sucio, denso y lleno de humedad.
[ Días grises, de clases aburridas]
miércoles, 17 de marzo de 2010
Afuera

Te invitaría a venir conmigo a la aventura.
A vivir en todos esos sitios que siempre he querido visitar.
A ver todas las maravillas que sólo somos capaces de imaginar, y que una vez nos encontramos ante ellas, son capaces de robarnos el habla y hasta la respiración para sólo permitirnos contemplar y admirar.
Viajar...
Da igual cuantas veces te lo cuenten. Si te enseñan fotos, te traen regalos o te muestran cualquier vídeo. Nunca podrás equipararlo a la sensación de vivirlo por ti mismo. De estar ahí. De sentirte la persona más afortunada por ser capaz de ver, tocar y respirar otros aires, conocer otras personas, hablar y leer otros idiomas, conocer otras costumbres, otras culturas.
Todo de golpe.
Aprovecha todas las oportunidades que se pongan a tu alcance por enseñar a tus ojos otras realidades.
Te invitaría, pero si no estás preparado, tendré que irme yo sola.
Hoy, quiero crecer fuera.
[Foto by Jasha400d, http://www.sxc.hu/photo/1267357]
sábado, 27 de febrero de 2010
Aprender a volar

y se me volase el alma
para viajar y cuidar
[de tu corazón
todas las noches.
Ojalá la eternidad durara un poco más
para morir y renacer mil veces.
Para encontrarte en el camino
una y otra vez, y otra vez más
y vivir contigo las mil y una noches
cada 365 días reiteradamente.
Ojalá estas noches de aire caliente
no me recordaran tanto a ti
a tu espíritu tempestuoso
a tu miradas, y a tu sonreír.
No me recordaran tus risas
tus manos,
y el brillo
con el que tus ojos me miraban.
El mejor de mis sueños
fue realidad.
Y no lo supe distinguir
en el momento preciso.
Por eso voy a clases particulares,
para aprender a esperar.
Para creer en la vida,
en los sueños,
y en el amar.
Para aprender a curar.
Para aprender a respetar.
Para sobrevivir
sin el elixir de tus manos
y la droga de tu boca.
Para vivir sin tus palabras,
sin el roce de tus miradas
y el calor que provocan.
Para sobrevivir feliz
de haber conocido un sueño.
Y seguir hasta que el destino
vuelva a dejarte caer en mi camino.
Para anhelar sin morir.
Para aprender a vivir.
martes, 16 de febrero de 2010
Shadow

viernes, 29 de enero de 2010
Si ya no está...
Mis días no tenían nada de peculiares. Casi todo el día solo hasta que ella volvía.Hasta que volvía a casa. Solía volver a casa siempre sobre las nueve menos cuarto. Al llegar se oía el leve tintineo de las llaves, el pomo girando, y un suspiro que llenaba todo el salón. Abría aquél pequeño mueble que teníamos para colgar las llaves y que ella había pintado de amapolas y colgaba sus llaves, un ente compuesto por un 75% de llaveros y un 25% de llaves.
Después cansada se dirijía hacia la nevera a por una bebida, pero siempre que estuviera bien fría. Eso la complacía. Tan sólo a escasos metros (como en muchos pisos pequeños) se desplomaba sobre el sofá y se quitaba los zapatos. Encendía la tele y como todo le parecía aburrido, la dejaba encendida y se metía en el baño.
Ella sabía que yo me encontraba en la habitación de al lado pero me encantaba disfrutar de su ritual todas las noches. Mientras ella estaba en el baño, yo iba a la cocina, hacía algo de cena, no más que un par de sandwiches, una tortilla o arroz cuando intentaba impresionarla, pero siempre algo que estuviera acorde a mis dotes culinarias y mi poca imaginación ante los fogones.
Entonces yo me sentaba el sofá, me rascaba la barbilla y miraba la tele anonadado, sumido en mis pensamientos y en las ganas que tenía de que saliese del baño, llenando nuestro piso de vapor y me dedicase una de sus reconfortantes sonrisas.
De repente se oía como abría la puerta del baño y la esuchaba tarareando mientras salía con una toalla cubriéndole el pelo y uno de sus tan conocidos pijamas. Siempre me resultaban diferentes, o llevaba camisetas anchas con pantalones cortos y ajustados, o le daba más por las camisetas ajustadas y los pantalones anchos. No recuerdo por qué, siempre le atrajo la asimetría. Mientras venía al salón cargando con una de sus enormes sonrisas perfumaba toda la casa al completo. Cada rincón se impregnaba de su olor y era como si todo cobrase sentido para mi.
Llegaba me sonreía y volvía al baño, volvía sin la toalla, con el pelo húmedo si quieres llamarlo así, pero para mí estaba más que mojado. Su pelo despeinado, mojado y lleno de ondulaciones no hacía más que enmarcar su piel brillante y su frescura. Se sentaba a mi lado sin mirarme, como si no se hubiera dado cuenta de que estaba allí. Mechones de su pelo largo rozaban mis hombros y me mojaban. Podía sentir el roce de su piel, y no hacía más que aturdirme con aquel maravilloso olor a jabón.
A pesar de su estado húmedo, toda ella era siempre calidez. Ella y su imagen húmeda, cálida y su siempre agradecida sonrisa... eran todo lo bueno de mis días.
Cenabamos, nos mirábamos y pasabamos la noche acostados en el salón, con su cabeza en mi pecho y sus ojos robándome la vida cada vez que me miraba. Con ella no existían los inviernos.
Ahora, echo de menos que se lance al sofá. Echo de menos que me inunde su olor al entrar en casa. Que se acercara a mi con sigilo y me empapase con su húmeda melena. Acariciarla era una de las cosas que mejor sabía hacer. Sentir como su pelo y sus labios me erizaban la piel.
Como sus profundos ojos, me llenaban todo un día vacío.
Tan diferentes las perspectivas.
lunes, 18 de enero de 2010
Con la luna en mis palabras y tus ojos en las estrellas

Hoy es una de esas noches agradables. Una de esas noches en las que no hace frío ni calor, y es un placer estar fuera de casa bajo las estrellas.
Escribo desde el balcón. En una cálida manta sobre el frío suelo, en una de esas noches calmadas y calmantes en las que sólo me queda pensamiento para ti.
Tengo los pies descalzos y fríos, y las manos calientes bajo este abrigo.
Permanezco en silencio, no me gustaría romper la magia, y así mis oídos se llenan con los sonidos de la noche. El sonido de los coches pasar; el de los grillos; el sonido de las teclas al escribir y el de mi propia respiración pausada. También se escuchan murmullos a lo lejos, alguien que saldría un momento de casa, o por el contrario alguien que vuelve. Quizás es más de una persona. Los ladridos de los perros. Sus quejidos nocturnos capaces de llenar la noche de misticismo. E incluso el leve murmurar de mis propios latidos.
Prometí no volver a caer, no caer de nuevo en el saco de los corazones heridos. Y se me ha vuelto a escapar. Este maldito musculo traidor se ha vuelto a ir de mi para dejarme un hueco en el pecho, de esos huecos espantosos que se te notan si llevas una camiseta ajustada.
Me siento inmóvil e impotente bajo este imenso cielo lleno de estrellas. Me acuesto en el suelo boca arriba y se me llenan los ojos de negro azulado. ¿Y lo peor? Que no se me ocurre nada mejor para este instante que tenerte a mi lado. Nadie mejor que tu para apreciar cada diminuto detalle.
Ya no sé que decir o qué hacer. Cómo hacerte entender que tu manera de ser me ha cambiado el mundo y ha lavado mis pupilas de toda la tierra que le habia caido encima. Que nunca he visto con tanta claridad que es lo que quiero. Que no puedo borrarte de cada minuto que pasa.
Y que sería capaz de cualquier cosa por custodiar tu felicidad.
Que no tiene sentido pasarme horas diciendote lo importante que eres ni cuales son mis sentimientos, porque sé que nunca acabaría. Y es tal la intensidad que ni me doy cuenta de lo que escribo y una vez leido me asusta.
No se a dónde llevarán a parar las cosas.
Pero lo único cierto en este laberinto de preguntas y respuestas, lo susurra mi pecho a todas horas.
Tan sólo y hay que acercarse un poco, y dejarle hablar.
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Yours
la Vida es todo menos larga, como muy bien pronunciaron sus labios aquella noche.
Quién sabe cuántos serán mis días, cuán intensos o difusos, cuán alegres o tristes, quién sabe cómo me tocará vivirlos, en dónde y con quién.
Aprendo que debemos tener fe en nuestros propósitos, en lo importante que es la voluntad y todas las puertas que es capaz de abrir.
Sé que si el tiempo se pone de mi parte, lograré crear cosas maravillosas, de una manera o de otra, para unos ojos o para otros, con palabras o con cualquier otro material, conseguiré a base de esfuerzo crear esos lazos entre el mundo que compartimos y mi mundo interior.
Y no sé que es, no soy capaz de explicarlo.
De qué material lo hicieron
O porqué él es como es,
Porqué me siento bien a su lado
Porqué es tan atento, tan cortés y
Tan reservado.
Porqué su mirada es dulce,
Y sus brazos son calor,
Porqué no le temo al tiempo,
Al mundo ni al temor.
La vida desde sus ojos,
Sabe mucho mejor,
Esperar no me atormenta,
No se me quiebra la voz.
Sé que algún día a su crudo corazón
Llegará la primavera,
Y ahí estaré yo.
Gracias, por enseñarme cada día, por salvarme de mí misma constantemente, por ponerte en mi lugar y hacerme sentir que ahí estarás…
Por abrirme las puertas a un mundo que no conocía y antes ni siquiera creía que existiera, porque aunque aún esté a las puertas, no me dan los ojos para maravillarme ante tanto esplendor…
JBL*
domingo, 20 de diciembre de 2009
Magnífico
Despierta tiemblo al mirarte,
dormida me atrevo a verte;
por eso, alma de mi alma,
yo velo mientras tú duermes.
Despierta ríes y al reír tus labios
inquietos me parecen
relámpagos de grana que serpean
sobre un cielo de nieve.
Dormida, los extremos de tu boca
pliega sonrisa leve,
suave como el rastro luminoso
que deja un sol que muere.
¡Duerme!
Despierta miras y al mirar, tus ojos
húmedos resplandecen,
como la onda azul en cuya cresta
chispeando el sol hiere.
Al través de tus párpados dormida,
tranquilo fulgor vierten,
cual derrama de luz templado rayo
lámpara transparente.
¡Duerme!
Despierta hablas y al hablar, vibrantes
tus palabras parecen
lluvia de perlas que en dorada copa
se derrama a torrentes.
Dormida en el murmullo de tu aliento
acompasado y tenue
escucho yo un poema que mi alma
enamorada entiende.
¡Duerme!
Sobre el corazón la mano
me he puesto porque no suene
su latido y de la noche
turbe la calma solemne.
De tu balcón las persianas
cerré ya porque no entre
el resplandor enojoso
de la aurora y te despierte.
¡Duerme!
Gustavo Adolfo Bécquer.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Instinto

sábado, 21 de noviembre de 2009
Nuevo sabor

hasta que encontré tu camiseta roja.
Y no sé si quedan futuros para mí,
en la caja del Destino.
O si me quedan más frases ingeniosas
para cautivar tus sentidos.
Aún no sé si conseguiré olvidarme
de lo que nunca ha ocurrido.
Ya no sé lo que pienso,
y no entiendo lo que digo.
Dicen que los ojos son la ventana del alma. Que no mienten. Y que hay quien es capaz de acariciar con la mirada. De hablar sólo con los ojos.
He visto muchos ojos a lo largo de mi vida. Ojos con formas bonitas, ojos grandes, pequeños, almendrados, alargados, saltones, hundidos, marrones, azules, verdes, color miel, verdes-marrones, verdes-azules, grises, negros, brillantes, apagados, rojos de humo,tristes, contentos, llenos de lágrimas, llenos de vida...
No hay nada que los haga mejores o peores. No son más bonitos los ojos azules que los verdes ni los marrones o los grises. No hay algo específico que diga que unos ojos son especiales. Pero las miradas... la forma de mirar de una persona si puede ser realmente especial. Puede matarte de la angustia, de la culpa, del remordimiento, del miedo o derretirte por dentro. Pueden estar llenas de ternura, de deseo, de curiosidad, confusión, indiferencia, calma, aliento o incluso de odio.
Puedes mentir con los labios, pero no con los ojos.
No me importa callar, ni vivir en silencio mientras te sueño.
Me da igual que caiga un mundo al que a veces creo que no pertenezco, el no ser capaz hablarte de cómo te veo.
Me es igual siempre y cuando se apaguen tus ojos.
Porque ellos fueron los que me despertaron, y los únicos capaces de calmarme.
Video con escenas de la película "Great Expectations" (Grandes Esperanzas) basada en una novela de Dickens y una de mis películas favoritas. Película que consigue converme de nuevo cada vez que la veo. Imprescindible ver la escena del video que está en el minuto 3:07, es... indescriptible junto con el que considero el beso más dulce del cine que sale al principio de la película, beso del protagonista y Stella cuando eran pequeños.
viernes, 30 de octubre de 2009
De vuelta

martes, 18 de agosto de 2009
Para pensar
¿Qué pasa?
Que cuando me pongo a leer es antes de irme a dormir.
¿Y qué?
Pues que no suelo estar mucho leyendo porque el sueño me puede.
¿Y todo esto?
Pues bien, primero quería dar las gracias a Bea por prestarme el libro (y por ser tan paciente, ya que lo tuve durante meses esperando) y decirle que tenía razón, no sólo era entretenido y fácil de leer sino que hace pensar. No sé qué tendrá Jordi Sierra i Fabra pero cuando escribe, muchas veces deja caer frases que consiguen dejarte absolutamente sin palabras. Cada vez que leía alguna que me gustara, rompía un pedazo de papel de donde podía y lo usaba de marcapáginas (Tranquila Bea, nunca del libro jaja). Y luego, para mi sorpresa resultaba que al final, además de artículos de una psicóloga que estaban muy bien la mayoría, te trae un recuento de frases destacadas en el libro.
Prefiero vivir con mis errores que con los de los demás.
El éxito es un mal amigo.
La cultura es absorber la vida, sentir las cosas, tener conocimientos y emplearlos cuando, como y donde convenga.
Y la frase que me enamoró:
Los poetas crean castillos en el aire, los locos los habitan y los psiquiatras cobran el alquiler.
miércoles, 12 de agosto de 2009
Visita
Entro por la puerta de mi cuarto, me coloco en frente de la cama y me desplomo. A veces en vez de desplomarme por la parte inferior de la cama lo hago por un lateral, y en estos casos acabo con la cabeza y el pelo colgando. Una vez encima de la cama, miro al techo. A veces para concentrarme mejor cierro los ojos. Lo más seguro es que también suba las manos y las coloque por encima de la cabeza reposando sobre la colcha. Puede que las deje pegadas al cuerpo en un falso intento de intentar calmar mi cuerpo y relajarme, pero eso solo a veces. Las piernas pueden estar estiradas, flexionadas o incluso me puedo poner a levantarlas y llevarlas hasta la cabeza, con la simple intención de relajarme por completo.Muchas veces me mareo, sobre todo si estoy con la cabeza colgando. La sangres me baja a la cabeza y ese extraño momento de tensión es como si me aliviara, aunque cuando me incorporo vea estrellitas. Me calma supongo. Por eso al levantar las piernas me ocurre algo parecido.
Y en ese momento, cuando estás sola, con las luces apagadas y la ventana entreabierta, cuando sólo piensas en tus cosas, los sientes. Sientes como se acercan, oyes sus pasos y ahí deben de estar de nuevo. Deben estar aproximándose a donde estás, como siempre. Tan sólo giras un poco la mirada en dirección a la puerta y ahí se encuentran ellos dos. Vacilantes, con la sonrisa de oreja a oreja y ese asqueroso brillo en los ojos. Esa expresión en sus caras que denota sus intenciones hacia ti. Como si llevaran sogas en las manos para torturarte. Saben que se divertirán aunque para tí no sea un rato agradable.
Bienvenidos de nuevo, Frustración y Rechazo,
¿Cuánto tiempo no?
Es como una maldición, como si estuvieran destinados a visitarte cada cierto tiempo. como si fuera su trabajo. La tarea de Frustración consiste en ponerte nerviosa para dificultarte una buena elección a tus problemas. La de Rechazo consiste en volver negativas cualquier intención, llegando a hacer que todo te parezca inútil y sin valor.
Una vez entran en la puerta no puedes hacer nada por detenerles, excepto...
Excepto cerrar los ojos. Los ignoras y cierras fuerte los ojos, te relajas, te desahogas y te haces la dormida. Tan bien lo haces que acabas por dormirte. Al levantar, vuelves a estar sola en tu cuarto. Con las luces apagadas, y con la ventana entreabierta. Ya no te importa nada, hasta la próxima visita.
PD: La foto de esta entrada la saqué hace unos meses. El ambiente era precisamente el que aparece en la foto y me costó horrores para captarlo.
lunes, 3 de agosto de 2009
No hay luz
No entiende de etnias, de prejuicios ni de posiciones sociales. El amor no entiende de colores, de belleza ni de sonrisas. No entiende de economía, de política o empresariales.
El amor, el mayor ignorante de todos. El que sin saber nada, nos hace sentir que lo sabemos todo.
El amor es mentira, o quizás no. No lo sé, nunca supe entenderme bien con él. Nunca supe comprenderle, y quizás por eso ya no me habla.
El verdadero amor, no conoce las agujas que marcan el tiempo. Le es indiferente el instante, el hoy o el mañana. Él sólo sabe contar en vidas, nadie le enseñó más. Dicen que perdura a través de los años, aunque nosotros no lo veamos, ahí está creciendo o disponiéndose a crecer. Que aguanta cualquier conflicto. Una conexión irrompible.
Qué bonita es la teórica, me digo, esta tarde que rompió con el calor de estos días para dar paso a la frescura de una tarde azul. En la penumbra de mi cuarto, nunca tan ideal, sobre el tierno colchón en el que se van depositando las suaves notas del saxofón mientras iluminada por la única luz que queda, la del ordenador donde guardo mis palabras, suspiro y me pregunto:
¿Por qué una tarde más, preguntas sin respuesta?








